25- 36 Meses

El desarrollo: de los 25 a los 36 meses de edad

Tu niño sigue desarrollándose a un ritmo acelerado entre su segundo y tercer cumpleaños. Está aprendiendo acerca de sí mismo y de sus relaciones con los demás y el mundo que le rodea, mientras que físicamente es cada vez más capaz y seguro. En esta edad probablemente podrás saber si es diestro o zurdo, esto se estableció cuando estaba en el útero, pero puede tomar un tiempo identificarlo, ya que utiliza ambas manos por igual. El ser zurdo es poco frecuente, sólo entre el 7 y el 10% de la población adulta es zurda.

Cualquiera que sea la mano que tu niño prefiera, usará su lado dominante para garabatear, patear una pelota y alimentarse. Incluso puede ser capaz de usar su mano preferida para cepillar sus dientes con un poco de ayuda.

Entre los 2 y 3 años de edad, mostrará signos de desarrollo de las habilidades necesarias para el control de la vejiga y así usará la bacinica. Si ya avisa cuando tiene el pañal mojado o sucio y empieza a mostrar interés en el inodoro, ¡Dale una oportunidad!.

Una dieta correcta para su desarrollo continuo

El desarrollo continuo entre los 24 y 36 meses requiere un suministro constante de nutrimentos. El hierro y la vitamina D siguen siendo los dos nutrimentos vitales para esta etapa.

Si es quisquilloso, intenta animarlo a comer al menos una comida con alimentos ricos en hierro cada día. Puedes prepararlos fácilmente, como la carne guisada rebanada. La vitamina C ayuda al cuerpo a absorber el hierro, por lo que, darle verduras o fruta en cada comida como postre maximizará su absorción.

Si se niega a comer alimentos ricos en hierro, a pesar de tus mejores esfuerzos para alimentarlo, no pierdas la paciencia y síguelo intentando; recuerda que un niño tiene que probar hasta 10 veces un alimento para decidir si le gusta.

Los productos lácteos son otra buena manera de complementar su dieta. Algunos están fortificados con hierro y con vitaminas A, C y D para ayudar a complementar la dieta de niños de 1 a 3 años de edad. Aptamil® 3 cuenta con una mezcla de ingredientes que apoyan a fortalecer el sistema inmunológico y favorecen el desarrollo cognitivo REFERENCIAS.*

Alentando el desarrollo emocional saludable

En esta edad se encuentra en una importante etapa de desarrollo emocional, está aprendiendo acerca de los sentimientos, volviéndose más empático con los demás. A veces, sus emociones pueden estar muy presentes, lo cual puede ser aterrador para él, ocasionalmente puede experimentar más emoción de la que pueden manejar o comunicar, y esto puede derivar en berrinches o llevarlo a morder y patear. Esto sucede a la mayoría en algún momento y la clave es mantener la calma, las sobre reacciones pueden hacer que se sienta ansioso, así que trata de evitar los arranques de enojo. Tu niño te escucha y puede entender a esta edad; explicar tus propias emociones puede ser una buena forma de tranquilizarlo. Puedes ayudarlo a hacer frente a sus emociones, nombrándolas y haciéndole saber que es normal sentir rabia, tristeza o frustración. Ser abierta en cuanto a estas, pues esto contribuye a que aprenda que todas las personas tenemos estos sentimientos.

Retrocesos en el desarrollo

Cuando aprende a caminar es probable que retroceda en su desarrollo en determinados momentos, siendo una señal de que está abrumado por las nuevas habilidades que ha ido adquiriendo o puede ser una reacción a un cambio, como la llegada de un nuevo hermano.

Entre los retrocesos normales que puede presentar, está el hecho de volver a señalar y llorar cuando ya sabe hablar, el querer ser cargado a todas partes cuando ya sabe caminar, o el hacerse del baño cuando ya avisaba. ¡No te preocupes! esto es temporal y con cierta atención extra y tiempo, podrá volver a su rutina habitual.

Lo anterior constituye a menudo una llamada de atención y suele pasar rápidamente, la mejor manera de ayudarlo es conocer los sentimientos de tu hijo. Haz preguntas para averiguar la causa de sus preocupaciones que han inducido cambios en su comportamiento. Con un poco de tiempo, es probable que recobre su forma normal de actuar.

En esta etapa te recomendamos…

Aumentar la ingesta de ciertos nutrimentos en la dieta de tu niño con los siguientes alimentos*

Para hierro:

  • Sandwich de carne de res asada con jitomate.
  • Espinaca y brócoli.
  • Huevo revuelto con salchicha o pechuga de pavo.
  • Frijoles de la olla.

Para la vitamina D:

  • Atún con mayonesa y aguacate.
  • Rebanadas de huevo duro.
  • Sardinas en salsa de jitomate.
  • Salmón asado con verduras.

Referencias

1. Child and youth health. Child development: 2-3 years [En línea]. Disponible en: www.cyh.com/healthtopics/healthtopicdetails.aspx?p=114&np=122&id=1886 [Última revisión mayo 2014]
2. NHS UK. Vitamins for children [En línea]. Disponible en: www.nhs.uk/Conditions/pregnancy-and-baby/Pages/vitamins-for-children.aspx [Última revisión Mayo 2014]
3. Parliamentary briefing on vitamin D [En línea]. Disponible en: www.pagb.co.uk/media/pdfs/VitaminDParliamentaryBriefing.pdf [Última revisión Mayo 2014]
*Consulta a tu profesional de la salud, quien es el único indicado para hacerte la mejor recomendación de alimentación para tu hijo.

Aviso Importante: LA LACTANCIA MATERNA ES LA MEJOR FORMA DE ALIMENTACIÓN PARA EL LACTANTE. La introducción parcial de la alimentación con biberón puede conducir al abandono de la lactancia natural y la posibilidad de revertir esta decisión es limitada; de ahí que la alimentación con base en fórmulas lácteas debe llevarse a cabo solo ante la dificultad real de suministrar al lactante leche materna ya sea por intolerancia del niño, por ausencia de la madre o por su incapacidad para dar leche o cualquier otra razón sanitaria fundada. El uso de sucedáneos de la leche materna en forma inadecuada y/o innecesaria repercute en el estado de salud del lactante y afecta los aspectos sociales y económicos de la alimentación. Mantener la práctica de la lactancia natural como medio de mejorar la salud y la nutrición de lactantes y niños de corta edad es preocupación prioritaria de la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (U.N.I.C.E.F.). El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna (OMS-1981) tiene como objetivo contribuir a proporcionar a los lactantes una nutrición segura y suficiente, protegiendo y promoviendo la lactancia natural y asegurando el uso correcto de sucedáneos de la leche materna, cuando éstos son necesarios.