6º mes

Su cerebro en desarrollo

En este momento generalmente será capaz de rodar de un lado a otro y si lo sujetas mientras está de pie puede soportar con tu ayuda su peso en sus piernas,1 incluso puede sentarse sin ayuda y girar su cabeza de un lado a otro, ¡Esto probablemente sea una desventaja cuando trates de alimentarlo con una cuchara!

También puede responder e imitar tus expresiones faciales y sonidos, su memoria y su capacidad de atención ha aumentado y empezará a elegir ciertas palabras y a escuchar la manera en que se forman frases, lo cual ayudará a su estimulación cerebral y a su preparación para articular sus primeras palabras.1

Desarrollo muscular

Los músculos de tu bebé se harán cada vez más fuertes a medida que se desarrolla, en este mes puede que siga batallando para levantar su cabeza, pero conforme pasan los meses, su cuello y la parte superior de su cuerpo ganarán fuerza, y pronto aprenderá a sostener su cabecita, primero, cuando esté acostado boca abajo y después poco a poco, logrará levantarse por sí solo con sus brazos, sosteniendo la cabeza y mirando a su alrededor.1 Los bebés nacen con un reflejo llamado “reflejo de prensión” que significa que siempre que pongas algo en su manita, como tu dedo o alguna manta, lo intentará sujetar con fuerza. Notarás como intentará agarrarse a cualquier cosa que pongas en su mano.1

Sus músculos de la espalda fortaleciéndose

En este mes está perfeccionando el arte de sentarse sin apoyo en su espalda,1 a medida que comienza a utilizar sus brazos para sostenerse por sí mismo, las cosas se pondrán más fáciles, una vez que sus músculos de la espalda son lo suficientemente fuertes necesitará menos de tu ayuda para apoyarse y finalmente tendrá la capacidad de sentarse erguido por sí mismo.1

El alimento en el 6° mes sigue siendo la leche materna3

El sexto mes corresponde a una fase de rápido desarrollo, podrás ver a tu bebé aprender o perfeccionar sus habilidades, además debido al aumento de su nivel de actividad e independencia, podrá tener un mayor apetito y aunque pueda parecer que es el momento de comenzar con la ablactación, la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es que la leche materna siga siendo la única fuente de nutrición hasta la edad de seis meses. Tu bebé está a punto de alcanzar un importante momento de su desarrollo: su primer probadita de alimento “sólido”.*1

Los hábitos saludables empiezan aquí3

La dieta de ablactación debe ofrecer los nutrimentos necesarios y servir para estimular su apetito y motivarlo a probar una amplia gama de alimentos, intenta darle diferentes sabores y texturas conforme avanza la ablactación, para que el proceso sea más divertido e interesante para ambos. ¡Podrías sorprenderte por las preferencias de tu bebé! Puede tomar hasta diez intentos para que acepte un nuevo sabor, así que, si muestra signos de que no le gusta determinado alimento, no te rindas y se paciente, incluso podría convertirse en uno de sus alimentos favoritos.

Aumentando sus niveles de hierro

El hierro es especialmente importante para el desarrollo del cerebro de tu bebé de 6 meses, pues desempeña un papel vital para el funcionamiento del sistema nervioso, permitiendo que las células nerviosas transmitan información y por ende, que los procesos cerebrales se desarrollen.2

Una vez que inicies con la ablactación*, es importante reponer las reservas de hierro de tu bebé, proponiéndole alimentos que son naturalmente ricos en este mineral como carne roja magra, pollo, huevos, legumbres y verduras de hojas verdes, molidas en papillas,2 también puedes incluir, frijoles, lentejas, verduras y frutas en su dieta.

Te recomendamos combinar su dieta con los alimentos ricos en hierro y con aquellos ricos en vitamina C, esto ayudará al cuerpo de tu bebé a absorber el hierro de manera más eficiente, los pimientos rojos o verdes, kiwis, plátanos, naranjas y mandarinas, son buenas fuentes de vitamina C.

Te recomendamos incluir los siguientes alimentos en la dieta de tu hijo:*

  • Alimentos ricos en hierro: carnes rojas magras, vegetales de hojas verdes y frijoles.
  • Alimentos ricos en vitamina C: como los jitomates, kiwis, naranjas, plátanos y mandarinas.

Referencias

1. Parenting. Month-by-month guide to baby's milestones [En línea]. Disponible en: www.parenting.com/article/month-by-month-guide-to-babys-milestones [Última revisión abril 2014]
2. Department of Health. Dietary Reference Values for Food Energy and Nutrients for the United Kingdom: Report of the Panel on Dietary Reference Values of the Committee on Medical Aspects of Food Policy [En línea]. 1991. Disponible ent: http://books.google.co.uk/books?id=iFkgAQAAIAAJ [Última revisión abril 2014]
3. Schwartz et al (2011) Development of healthy eating habits early in life: review of recent evidence and selected guidelines. Appetite 57:796-807
*Consulta a tu profesional de la salud, quien es el único indicado para darte la mejor recomendación de alimentación para tu bebé

Aviso Importante: LA LACTANCIA MATERNA ES LA MEJOR FORMA DE ALIMENTACIÓN PARA EL LACTANTE. La introducción parcial de la alimentación con biberón puede conducir al abandono de la lactancia natural y la posibilidad de revertir esta decisión es limitada; de ahí que la alimentación con base en fórmulas lácteas debe llevarse a cabo solo ante la dificultad real de suministrar al lactante leche materna ya sea por intolerancia del niño, por ausencia de la madre o por su incapacidad para dar leche o cualquier otra razón sanitaria fundada. El uso de sucedáneos de la leche materna en forma inadecuada y/o innecesaria repercute en el estado de salud del lactante y afecta los aspectos sociales y económicos de la alimentación. Mantener la práctica de la lactancia natural como medio de mejorar la salud y la nutrición de lactantes y niños de corta edad es preocupación prioritaria de la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (U.N.I.C.E.F.). El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna (OMS-1981) tiene como objetivo contribuir a proporcionar a los lactantes una nutrición segura y suficiente, protegiendo y promoviendo la lactancia natural y asegurando el uso correcto de sucedáneos de la leche materna, cuando éstos son necesarios.