SEMANA 40

¿Lista para decir hola?

El desarrollo de tu bebé a las 40 semanas

Durante las últimas 40 semanas, tu bebé ha pasado de ser una célula a una pequeña persona bien desarrollada, única y hermosa, que alberga todo un mundo de posibilidades dentro de sí.

Al momento de nacer, medirá alrededor de 37 centímetros de su cabeza a sus pies1 y pesará aproximadamente 3.4 kilogramos (peso promedio), tendrá el 15% de su cuerpo compuesto de grasa1 y más de 70 reflejos receptivos1 ya en funcionamiento también será capaz de reconocer tu voz después de pasar meses escuchándote desde dentro de tu vientre.1

La placenta se separa de tu útero cuando nace, necesitando a menudo un empuje suave para salir, el trabajo de este órgano carnoso de forma ovalada y del cordón umbilical se acaban en cuanto tu hijo comienza a respirar de manera independiente.1

Si no está mostrando signos de querer salir al mundo, no te preocupes, aproximadamente el 50% de los embarazos continúa más allá de 40 semanas.*

Los AGPI: Ayudan al desarrollo cerebral y visual de tu bebé

Los ácidos grasos poliinsaturados (conocidos colectivamente como AGPI) son un grupo de grasas que se encuentran en ciertos alimentos, hay ciertos AGPI como el Ácido Araquidónico (AA) de la serie de Omega 6 y el Ácido Docosahexaenoico (DHA) de la serie Omega 3, que tu cuerpo pasa al bebé durante el embarazo a través de la placenta, y durante la lactancia a través de la leche materna.

El DHA, apoya el desarrollo saludable de su cerebro durante el embarazo y sigue contribuyendo al desarrollo cerebral y visual durante su primer año de vida a través de la leche materna.3

Cuando estés amamantando, te recomendamos incluir en tu dieta pescados ricos en ácidos grasos, pues son una buena fuente de DHA. Si no te gusta comer pescados de este tipo, puedes incluir otras fuentes de grasas Omega 3 en tu dieta, como nueces, semillas, vegetales de hoja verde, cereales integrales y productos de soya4

Tips de alimentación

Te recomendamos incluir alguno de estos alimentos ricos en omega 3 en tu dieta:

  • Salmón ahumado con pan tostado integral.
  • Atún sellado con verduras al vapor.
  • Un tazón con cereal integra.
  • Un puñado de nueces y semillas.

Referencias

1. Deans A. Your New Pregnancy Bible, The experts’ guide to pregnancy and early parenthood. 4th ed. London: Carroll & Brown Publishers Limited, 2013. p.51.
2. Murkoff H, Mazel S. What to Expect When You’re Expecting. 4th ed. London: Simon & Schuster Ltd, 2009. p. 338.
3. Commission Regulation (EU) No 440/2011 of 6 May 2011 on the authorisation and refusal of authorisation of certain health claims made on foods and referring to children’s development and health. OJ L 119, 7.5.2011, pp. 4–9.
4. Gandy J (Ed). Manual of Dietetic Practice, 5th Edition. Wiley Blackwell. UK. 2014 p.759.
*Consulta a tu profesional de la salud, quien es el único indicado para orientarte sobre la evolución de tu embarazo y darte la mejor recomendación de alimentación

Aviso Importante: LA LACTANCIA MATERNA ES LA MEJOR FORMA DE ALIMENTACIÓN PARA EL LACTANTE. La introducción parcial de la alimentación con biberón puede conducir al abandono de la lactancia natural y la posibilidad de revertir esta decisión es limitada; de ahí que la alimentación con base en fórmulas lácteas debe llevarse a cabo solo ante la dificultad real de suministrar al lactante leche materna ya sea por intolerancia del niño, por ausencia de la madre o por su incapacidad para dar leche o cualquier otra razón sanitaria fundada. El uso de sucedáneos de la leche materna en forma inadecuada y/o innecesaria repercute en el estado de salud del lactante y afecta los aspectos sociales y económicos de la alimentación. Mantener la práctica de la lactancia natural como medio de mejorar la salud y la nutrición de lactantes y niños de corta edad es preocupación prioritaria de la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (U.N.I.C.E.F.). El Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna (OMS-1981) tiene como objetivo contribuir a proporcionar a los lactantes una nutrición segura y suficiente, protegiendo y promoviendo la lactancia natural y asegurando el uso correcto de sucedáneos de la leche materna, cuando éstos son necesarios.